Si sos kirchnerista pero estás de acuerdo en la protesta contra la megaminería contaminante, podés ayudar a tu gobierno pegándote vos mismo.

PARA LEER TODAS LAS NOTICIAS SOCIOAMBIENTALES

domingo, 19 de agosto de 2012

Hablemos de nuevo con Ivan Illich


Ramón Vera Herrera


Estamos en un momento de gran oscuridad del mundo en que es omnipresente la acumulación de crisis tras crisis que potencian sus efectos. Hay también movimientos de resistencia que se reconocen en sus luchas desde sus propios rincones.
Más y más contundentes voces insisten en que no basta impugnar el capitalismo si no se propone con fiereza un cambio radical que, parafraseando a Immanuel Wallerstein, nos permita “repensar las premisas culturales básicas para un mundo futuro”. Para ello, sería necesario deshacernos del desarrollo y la modernización que muchos consideran “la maldición civilizatoria del capitalismo”.

Hace unos cincuenta años, desde sus cuidadosas lecturas de numerosas fuentes (de Marx a los filósofos medievales, pasando por la experiencia compartida de personas, comunidades y colectivos), Ivan Illich ya proponía que no basta impugnar el capitalismo. Que hace falta la crítica profunda de lo que él llama “el monopolio radical del modo industrial de producción”. Para él, siguiendo a Marx, la sobreproducción y la acumulación desmedida de bienes y servicios, de instrumentos, es decir, de procesos concatenados, tienen efectos catastróficos para el cuerpo social. La lógica inherente a este monopolio “ejerce un control único sobre la satisfacción de una necesidad apremiante, excluyendo el recurso a las actividades no industriales”. Así, se impide el ejercicio (y hasta la imaginación) de alternativa alguna, al punto en que la gente duda de su propia capacidad para resolver por sí misma su tejido de necesidades y propuestas.

El imperio de una misma lógica para idear, conceptualizar, instrumentar, normar y reproducir, representa una erosión y una opresión brutales en casi todos los ámbitos de la vida.

En la etapa avanzada de la producción en masa, una sociedad produce su propia destrucción. Se desnaturaliza la naturaleza: el hombre, desarraigado, castrado en su creatividad, queda encarcelado en su cápsula individual. La colectividad pasa a regirse por el juego combinado de una exacerbada polarización y de una extrema especialización. La continua preocupación por renovar modelos y mercancías produce una aceleración del cambio que destruye el recurso al precedente como guía de la acción. El monopolio del modo de producción industrial convierte a los hombres en materia prima elaboradora de la herramienta. Y esto ya es insoportable. Poco importa que se trate de un monopolio privado o público, la degradación de la naturaleza, la destrucción de los lazos sociales y la desintegración de lo humano nunca podrán servir al pueblo.×

Entonces Illich pudo darle cuerpo a la dimensión vertical de la globalización, que llamaremos enormidad: ese altísimo y entreverado edificio de procesos producidos sin freno por el capitalismo y su lógica industrial; ese tramado de mediaciones institucionales, disposiciones y dependencias que disloca las decisiones y estrategias, que desplaza a las personas y las comunidades de la centralidad que debían tener para incidir en su propia vida, en sus relaciones íntimas y en su posibilidad de transformación concreta —pero también imaginativa y abstracta— de su circunstancia.

Impugnó la cultura del progreso y las seudo soluciones institucionales con sus esquemas, estándares y estrategias de desarrollo económico, y rechazó toda privatización de los ámbitos y bienes comunes de la humanidad.

Detalló la devastación inherente a esa lógica industrial que violenta las escalas y los límites naturales de dimensiones críticas de la vida toda. Planteó la necesidad de redefinir las herramientas —ya no en función de sacralizar la productividad industrial sino en tanto nos desligan del cuerpo social o nos potencian la creatividad social y los lazos de convivencia.

Entre muchos de los ámbitos que investigó (como la tecnología, el transporte, el derecho, la energía) ejemplificó su crítica general cuestionando la medicina y la educación. Para Illich, la institución médica definió primero cuáles eran las enfermedades, quiénes eran los enfermos y quiénes podían ejercer la curación, y terminó inventando “modalidades de vida y muerte aparejadas a la invención de nuevas normas y nuevos tratamientos”. Terrible es ahora también la afección de no imaginar que las personas y los colectivos pueden curarse de otras formas y por cuenta propia, mientras que “la protección de una población sumisa y dependiente se convirtió en la preocupación principal, y el gran negocio, de la profesión médica”.

Dejó muy en claro que “la redefinición del proceso de adquisición del saber, en términos de escolarización”, rompió los vínculos mediante los cuales la gente aprendía mutuamente (sin saber quién es el maestro o el alumno) y subordinó el saber a la obediencia —al aceptar a una autoridad “superior” que dictamina si la enseñanza se cumplió o no. Esto terminó santificando en general toda superioridad, como si ésta fuera algo “natural”, creando la ilusión de subsanar una necesidad cuando en realidad se provocaba “una nueva forma de la marginación y una perversión epistemológica de la percepción social de la estructura del sistema”. Dice Illich:

El individuo escolarizado sabe exactamente el nivel que ha alcanzado en la pirámide jerárquica del saber, y conoce con precisión lo que le falta para alcanzar la cúspide. Una vez que acepta ser medido por una administración, según el grado de sus conocimientos, acepta después, sin dudar, que los burócratas determinen sus necesidades de salud, que los tecnócratas determinen su falta de movilidad. Una vez moldeado en la mentalidad de consumidor-usuario, ya no puede ver la perversión de los medios en fines, inherente a la estructura misma de la producción industrial de lo necesario y de lo suntuario. Condicionado para creer que la escuela puede ofrecerle una existencia de conocimientos, llega a creer igualmente que los transportes pueden ahorrarle tiempo, o que en sus aplicaciones militares, la física atómica le puede proteger.

En realidad, la industrialización de las necesidades “reduce toda satisfacción a un acto de verificación operacional”, por eso la tecnología está tan entrampada en sus propias premisas tautológicas. Así:

El servicio-educación y la institución-escuela se justifican mutuamente. La colectividad sólo tiene una forma de salir del círculo vicioso, y es tomando conciencia de que la institución ha llegado a fijar ella misma los fines: la institución presenta valores abstractos, luego los materializa encadenando a las personas a mecanismos implacables. ¿Cómo romper ese círculo? Es necesario hacerse la pregunta: ¿quién me encadena, quién me habitúa con sus drogas? Hacerse la pregunta es ya responderla. Es liberarse de la opresión del sin sentido y la falta, reconociendo cada uno su capacidad de aprender, de moverse, de descuidarse, de hacerse entender y de comprender. Esta liberación es obligadamente instantánea, puesto que no hay término medio entre la inconciencia y el despertar. La falta [la carencia], que la sociedad industrial mantiene con esmero, no sobrevive al descubrimiento que muestra que las personas y las comunidades pueden, ellas mismas, satisfacer su propias necesidades.



Volver a dialogar con Ivan Illich ahora, le brinda sustento y precedente a los pueblos originarios, a las comunidades campesinas y barriales urbanas que exigen autogobierno, autonomía y soberanía alimentaria, a los movimientos de entendimiento y resistencia que defienden sus lenguas nativas, sus fuentes de agua, los cultivos propios, la libertad de posesión, custodia e intercambio de las semillas nativas, sus saberes de siempre. A quienes defienden sus territorios y su biodiversidad de la tremenda invasión de todo tipo de extractivismos y devastaciones. A todos los que defienden el lugar en donde viven, y tal vez nacieron, y que rechazan megaproyectos, tratados de libre comercio, leyes de privatización y certificación, decretos que rompen la comunalidad de sus entornos. A quienes exigen que no se criminalice la resistencia.

Cada una de estas luchas obtiene de la lectura de Illich un espejo diferente a los usuales, un reloj que marca muchos tiempos diversos y hasta dispares. Un acicate para buscar ámbitos de reflexión común y entendimiento mutuo, donde ejerzamos relaciones directas que cortocircuiten las mediaciones, restablezcan lazos dignos, significativos, y promuevan la creatividad social: esa autogestión radical de larga tradición libertaria.

Ramón Vera Herrera


× Todas las citas de Ivan Illich provienen de La convivencialidad. Joaquín Mortiz/Planeta, México, 1974.
Publicado en La Jornada
http://biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Hablemos_de_nuevo_con_Ivan_Illich

No hay comentarios:

PARTICIPAR ES MAS QUE VOTAR

DIGAMOS NO A LOS OGM (Organismos Genéticamente Modificados)

7 de Junio de 2010 - Terminemos con la represión policial y la persecución en Andalgalá.

NOTICIOSO AGALON

http://www.agalon.com.ar/index.php?option=com_k2&view=item&id=29:noticioso-agal%C3%B3n&Itemid=4

FENOMENO: MUTANTES EN LA TRAICION Y LA ENTREGA A LAS MEGAMINERAS

SAN MARTIN SE REVUELVE EN SU TUMBA

SAN MARTIN SE REVUELVE EN SU TUMBA
el TRAIDOR A LA PATRIA Gioja cruzó los Andes con una BANDERA DE CANADA
Imágenes del 9º Encuentro Nacional de la UAC
San Juan - 23 al 26 de abril de 2009

BENEFICIOS MINEROS

SOJA HOY = HAMBRE MAÑANA

SOJA HOY = HAMBRE MAÑANA

ESCRACHE A LA ALUMBRERA

Sábado 11 de octubre: Ante la convocatoria de ASANOA se realizó una marcha por el centro de la ciudad. Se realizó un escrache en las puertas de las oficinas de Minera La Alumbrera en Tucumán. Nos sorprendió la adhesión del público que circulaba y se asombraba al enterarse de que La Alumbrera tenía oficinas allí. Luego de más de 40 minutos de cánticos y palabras de denuncia a cargo de los miembros de la asamblea presentes, dos representantes de ASANOA subieron al 6º piso, donde están las oficinas de la minera y entregaron simbólicamente la carta documento que se transcribe más abajo. Para culminar la movilización la asamblea decidió realizar también un escrache al diario La Gaceta de Tucumán, que queda a la vuelta del edificio donde está la minera. Ya que no vienieron a cubrir la nota, se la llevamos a su edificio. Luego de más de 20 minutos de escrache con cantos y palabras "alusivas" y un intento de represión por parte de la seguridad privada del diario, decidieron enviar un periodista a cubrir nuestras declaraciones. Cabe aclarar que este diario no se dignó a cubrir la nota del corte del paso a los camiones de 60 días en los Valles Calchaquíes, pero sí le dió generoso espacio a las declaraciones de los ejecutivos de la minera. (No sabemos qué publicarán, pero NOS DIMOS EL GUSTO DE ESCRACHARLOS) Por prescripción médica, aconsejamos a todas las asambleas realizar acciones similares. Ha sido demostrado que causa una enorme sensación de placer, cosa muy positiva para la salud. Saludos a todos Elizabeth Avila Norberto Costa ASANOA Destinatario Minera La Alumbrera Ltda. L.N.Alem 855 2º piso 1001 – Ciudad Autónoma de Buenos Aires San Miguel de Tucumán, 11 de octubre de 2008 Sres. Minera Alumbrera Ltda.. Pte. -------Por la presente intimamos a Uds., a que en un plazo perentorio e improbable de 24 horas se abstenga de continuar con su ciclo de explotación, producción y depredación de nuestros recursos naturales. Actividad esta, que sólo trae desolación y desesperanza para los que habitamos estos suelos. Pasivo ambiental que también deben enfrentar las generaciones futuras sin ser arte ni parte.------------------------------------------------------- -------Su desprecio por la vida de los seres vivos y el ambiente, se plasma en una abierta violación a la legislación de fondo vigente. Lo que quedó demostrado con el procesamiento de Julian Rooney en su calidad de gerente comercial y legal y de asuntos corporativos y vicepresidente de la empresa Minera La Alumbrera Ltda.., por ser presunto autor penalmente responsable del delito de contaminación peligrosa para la salud previsto y penado por el art. 55 de la ley 24.051, así lo dijo la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán en la causa "Gonzalez, Juan Antonio s/infracción a la ley 24.051" Expte. De Cámara Nº 47.958/2005. situación que se consumó en el canal de riego conocido como DP2, el mismo, desagua en el Embalse de Río Hondo, en la Provincia de Santiago del Estero.------------------------------------------------------------ -------Nuestra requisitoria tiene fundamento en el Derecho Natural, en el art. 41 de la Constitución Nacional, y en los Tratados Internacionales con jerarquía constitucional (art. 75 inc- 12 CN).----------------------------------------------------------------------------- -------Hacemos reserva de iniciar las acciones administrativas, civiles y penales que correspondan al caso.---------------------------------------------------------------------------- -------Están debidamente notificados e intimados.------------------------------------------- Remitente EL PUEBLO ARGENTINO

¿Te parecen útiles estas acciones de denuncia y escrache a las empresas contaminantes?

CONTAMINACION POLITICA: ASI SE GANAN LAS ELECCIONES





Tambien pueden ver la denuncia de Telenoche Investiga sobre las maniobras durante las elecciones en Formosa:
Parte 1: http://www.youtube.com/watch?v=S5kYrd85dWQ&NR=1
Parte 2: http://www.youtube.com/watch?v=_oodAA8EUkI&NR=1

Campaña Nacional de Firmas por el NO a la Minería Química a Cielo Abierto
y la Minería Nuclear en todas sus formas


¡Sumá aquí tu firma a este reclamo!